Monetizar webs es el objetivo de cada vez más personas que buscan en Internet una forma de emprender y de generar ingresos. El potencial de crecimiento de un negocio 2.0 es ilimitado, pero sacarle rentabilidad no es tan fácil como parece. En este post, te contamos cómo puedes monetizar tu página web y empezar a vivir de lo que te gusta. ¡Adelante!

Puedes aventurarte a monetizar tu página web desde el primer minuto de su creación, pero seguro que te resulta más fácil obtener ingresos si primero trabajas algunos aspectos como el posicionamiento, visibilidad y el tráfico de la misma. Así tus posibilidades de éxito serán mayores.

Una vez que tu web está bien posicionada, ofrece un contenido de calidad y llega a un gran número de personas, seguro que se te pasa por la cabeza cómo puedes vivir de ella, o por lo menos conseguir unos ingresos extra. En este post, nos hemos propuesto ayudarte a conocer las:

Principales vías que te permitirán monetizar tu sitio web sin morir en el intento:

  • Montar un ecommerce.

    Vender tus productos en tu propia tienda online es el método más directo y evidente­ de sacar rentabilidad a una página web. Se trata de un modelo de negocio que está en pleno auge a raíz de la pandemia de la COVID-19 y que sigue creciendo cada día. La venta online conlleva un mundo de ventajas respecto al modelo de tienda física: estar presente en Internet supone multiplicar tu alcance, un mayor número de clientes, una optimización del tiempo dedicado al negocio y a la atención al cliente, más facilidades para el comprador, menos gastos en logística y el escenario perfecto para implementar estrategias de marketing. Solo necesitas una infraestructura de tienda, con su pasarela de pago para montar un ecommerce profesional y empezar a funcionar.

  • Integrar publicidad en forma de banners.

    Si piensas en publicidad en Internet, seguro que es el primer método que se te pasa por la cabeza, ya que fue el primero en utilizarse. Los banners se usan para comunicar un mensaje que capte la atención del lector. Normalmente se paga por impresiones (páginas vistas) y sus precios se basan en coste por mil impresiones, es decir cuando se muestra mil veces en tu web.

  • Publicidad contextual.

    Por ejemplo, Google AdSense. Se eligen los mejores anuncios para tu sitio web en función de la temática que ofreces y los usuarios que te visitan. Los anuncios los crean y pagan los anunciantes que quieren promocionar sus productos. Esta publicidad suele aparecer en forma de bloque, bien en texto o en imágenes (display) y te garantiza un ingreso mensual en función de los clics que hacen los usuarios en los anuncios de tu página. Antes de buscar anunciantes potenciales, debes trabajar en el posicionamiento de la página para que sea más visible y tener una comunidad de visitantes que resulte interesante a las marcas. Su principal desventaja es que te permite obtener unos ingresos muy reducidos, algo así como 10 o 20 céntimos por clic, es complicado llegar a cifras altas.

  • Sistemas de afiliación:

    Es una estrategia de venta por comisión que consiste en mostrar o recomendar productos de terceros. Para poner en marcha esta estrategia, debes buscar fabricantes de productos que tengan una relación directa con tu nicho de mercado para afiliarte a ellos. Al hacerlo, obtendrás un código de enlace para redirigir a tus lectores al sitio de ventas del otro proveedor. Si alguno de tus lectores hace clic en el enlace y concluye el proceso de venta, te llevarás una comisión. Te recomendamos que trabajes solo con productos que tengan relación con tu contenido y sean de calidad, ya que además de monetizar tu web, mejorará la reputación de tu marca. ¿Se te ocurren empresas que lleven a cabo sistemas de afiliación? Amazon ofrece muchos productos a través de este tipo de marketing, pero hay muchísimas más.

  • Colaboraciones promocionales.

    El volumen de tráfico en tu web y la calidad de tus contenidos pueden ser un gran aliciente para que los anunciantes elijan tu web para promocionarse. Las colaboraciones más comunes son los artículos patrocinados en un blog, los enlaces a otro sitio web, el influencer marketing en redes sociales, el branded content…

  • Programas de suscripción.

    El mundo digital está repleto de sitios completamente gratuitos, pero si consigues convencer a tus lectores de que vale la pena pagar por tu producto o servicio, se trata de un método muy rentable. El modelo freemium, una parte gratis y una de pago para suscriptores, es muy común entre las empresas que comercializan servicios digitales.

 

En conclusión, no olvides que no es lo mismo emprender con una dedicación exclusiva que trabajar en un proyecto al que solo le dedicas algún rato libre. Un negocio requiere de un esfuerzo, profesionalidad y mimo para convertirse en un éxito y poder obtener rentabilidad. Esperamos que las pautas que te hemos proporcionado te ayuden para que empieces a monetizar tu página web y tus esfuerzos no sean en balde. ¡Hasta pronto!

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